LA TRANSFORMACIÓN DEL CUERPO CREADOR
Una experiencia con Angélica Liddell en Gijón, Asturias, España
Hay encuentros en la vida que transforman profundamente nuestra manera de mirar, de pensar y de comprender el arte. Encuentros que nos obligan a cuestionar lo aprendido, a desprendernos de nuestras certezas y a reconocer la vulnerabilidad de nuestra propia existencia como materia viva para la creación.
Para Cynthia Aguirre, coreógrafa, bailarina y directora artística de DANZARENA A.C., su participación en el proceso creativo de «La casa de la fuerza», de la dramaturga y creadora escénica española Angélica Liddell, significó un momento decisivo en su trayectoria artística.
Durante tres meses, en un castillo de Gijón, Asturias, España, se gestó una experiencia de profunda investigación escénica, donde el cuerpo, la memoria, el dolor, la condición femenina y la realidad de las mujeres de Chihuahua se encontraron en un mismo territorio de creación.
Aquella experiencia no fue solamente un proceso de construcción teatral. Fue una confrontación con la propia existencia, con los límites del cuerpo, con las emociones y con la necesidad de encontrar otros lenguajes para hablar de aquello que nos atraviesa como seres humanos.
El encuentro con el universo creador de Angélica Liddell abrió nuevas preguntas en el pensamiento artístico de Cynthia Aguirre y transformó su manera de concebir la danza, la dramaturgia y la presencia del cuerpo en el escenario.
A partir de entonces, su camino creador comenzó a transitar hacia una búsqueda más íntima, más arriesgada y profundamente humana, donde la experiencia de vida, la memoria y la vulnerabilidad se convierten en elementos esenciales de la composición escénica.
Porque hay experiencias que no terminan cuando abandonamos el escenario. Permanecen habitando nuestro cuerpo, transforman nuestra mirada y nos acompañan durante toda la vida.
Este encuentro fue una de ellas.
Cynthia Aguirre
DANZARENA A.C.
TEXTO:
DOS MESES estaré aquí, amor, tan lejos de Chihuahua y tan cerca de las mujeres de Chihuahua, porque hablaremos, lloraremos, amaremos y acariciaremos a nuestras compañeras de México en la vida, porque representa venir a entregar el corazón y la sangre.
«La casa de la fuerza» es todo lo que el título significa. Es maravilloso, tienes que verlo, amor. ¡La fuerza…!
Por lo pronto, solo te mostraré el lugar donde estamos trabajando y donde «La casa de la fuerza» será visitada por el público asturiano de España.
Besos.
¿Y tú qué opinas de lo que estamos viviendo en Chihuahua…?
¿Sabías que TIRAMISÚ SIGNIFICA «LEVÁNTAME»…?
Porque los procesos creativos se hacen con amor, con orgasmos de vida… Por eso creo en este trabajo, en la creación escénica.
Transformemos los lenguajes del arte. No te engañes con ficción fabricada. Solo la vulnerabilidad de la vida misma puede hablarle a quien tiene una vida propia.