Encuentro Intercultural de Artes Vivas
Alemania / Brasil / México
Chihuahua, Chih. | 2017
ARTES VIVAS
Durante las últimas décadas hemos sido testigos del surgimiento de nuevas formas de creación, investigación e intervención artística que han desbordado los escenarios tradicionales para ocupar el espacio público, los territorios cotidianos y aquellos lugares donde el arte sucede fuera de sus fronteras habituales.
En el centro de las Artes Vivas está el cuerpo. El cuerpo y los cuerpos, con toda su potencia, fragilidad y diversidad; capaces de configurarse y desconfigurarse física, simbólica, social y políticamente. Cuerpos presentes, inevitables, que irrumpen y transforman el espacio; pero también cuerpos ausentes, cuya memoria aparece en el silencio, en la huella y en la posibilidad de un acontecimiento.
Las Artes Vivas conforman un territorio amplio, heterogéneo y en constante transformación. Surgen del cruce y la contaminación entre la danza, el teatro y la performance con las artes visuales, la música, el cine, la arquitectura y el diseño, pero también con campos como la antropología, la literatura y la filosofía. Son prácticas que atraviesan las categorías tradicionales del arte para generar otros lenguajes y nuevas maneras de relacionar cuerpo, pensamiento, espacio y sociedad.
Desde esta mirada nació en Chihuahua, en 2017, el Encuentro Intercultural de Artes Vivas, reuniendo experiencias y perspectivas provenientes de Alemania, Brasil y México. Un espacio para encontrarnos desde nuestras diferencias culturales, compartir procesos y preguntarnos por las posibilidades del cuerpo como territorio de creación y conocimiento.
A través de conferencias, seminarios, talleres, laboratorios y presentaciones públicas, el Encuentro buscó acercar a la comunidad universitaria y al público de la ciudad a prácticas contemporáneas que colocan al espectador frente a otras maneras de mirar, sentir y experimentar el hecho artístico.
Más que definir qué son las Artes Vivas, el encuentro propuso vivirlas: permitir que los cuerpos se encuentren, que las disciplinas pierdan sus fronteras y que del cruce entre culturas, pensamientos y lenguajes aparezcan nuevas preguntas.
Porque mientras exista un cuerpo presente, habrá siempre la posibilidad de que algo acontezca.











































