Cuerpo Mutante en Territorio Invisible nace de la necesidad de sacar el cuerpo del espacio escénico convencional y llevarlo hacia lugares que contienen memoria, huellas y rastros de otras presencias.
Salimos a realizar acciones desde la relación cuerpo–espacio–objeto, permitiendo que la arquitectura, los materiales encontrados, las texturas y el abandono del lugar provocaran nuevas posibilidades de movimiento. El espacio deja de ser solamente un fondo para convertirse en parte activa de la creación.
Los cuerpos entran, recorren, se acumulan, se sostienen, desaparecen y vuelven a aparecer. Se construyen juegos coreográficos de intervención donde cada objeto modifica la acción y cada rincón propone una manera distinta de habitarlo. El cuerpo se vuelve mutante porque necesita transformarse para dialogar con aquello que encuentra.
La fotografía queda como testimonio de una acción efímera: cuerpos vivos ocupando un territorio cargado de memoria, creando nuevas imágenes sobre las huellas de lo que alguna vez sucedió ahí.
Intervenir es también escuchar. Entrar en un espacio y preguntarnos qué permanece en sus muros, qué historias todavía lo habitan y qué sucede cuando el cuerpo contemporáneo se encuentra con la memoria del lugar.
Lugar: N.C.G., Chihuahua, México/ Mayo de 2013