Conservo tu voz visceral, corporal y directa, pero le doy mayor claridad y fuerza poética al texto:
Después de casi un año de no habitar este blog, hoy regreso con sed de compartirte muchas cosas. Regreso completamente decidida a transparentar mi perra existencia, a desnudarla, para recordar y reconocer que soy profundamente humana: de arena, de mineral, 70 % agua; no más que nadie que esté hecho de la misma materia.
Este es apenas un resumen del Diplomado en Creación Escénica Danza-Teatro, un proceso al que durante este tiempo le entregué mi vida, mi cuerpo, mis preguntas y mis sueños.
Solo me queda decirte que trabajaré para construir un segundo encuentro. Para ti, que compartes este deseo de crear, pero no de crear por crear. Crear desde el compromiso, desde la conciencia humana; construir estructuras de pensamiento y creación para quienes habitamos Chihuahua.
Este Chihuahua desgarrado, destrozado, a veces sangriento. Un territorio donde, cuando llueve, parece que la sangre de sus venas salpica cada paso, toca al ciudadano que cruza la calle, toca nuestros cuerpos.
Me toca a mí.
Y desde ahí, desde lo que duele, lo que cuestiona y lo que todavía permanece vivo, seguimos creando.