DIPLOMADO EN CREACIÓN ESCÉNICA CONTEMPORÁNEA

DIPLOMADO EN CREACIÓN ESCÉNICA CONTEMPORÁNEA.

CONCIENTES DE LA NESCESIDAD, QUE EXISTE, EN LOS EJECUTANTES DE LA DANZA Y TEATRO CONTEPORÁNEO Y DEL QUE HACER ESCÉNICO EN NUESTRO ESTADO, CONSIDERAMOS DE SUMA IMPORTANCIA ELEVAR EL NIVEL DE CRAECIÓN ARTÍSTICA, APOYÁNDONOS EN DIFERENTES TÉCNICAS, QUE ENRIQUEZCAN EL UNIVERSO DEL CONOCIMIENTO DE LAS ARTES ESCÉNICAS, Y ASÍ PODER CONTAR CON HERRAMIENTAS ÚTILES EN EL EJERCICIO CREATIVO.

Dirigido a: A todo el que este inmerso en el mundo del arte escénico, como bailarines, coreógrafos, docentes de las artes escénicas, productores, directores, actores y todo aquel que desee aplicar este conocimiento en su desarrollo profesional.

Numero de horas cronológicas: 200

Modalidad de Período Académico: Anual
Presencial.

Sede en que se impartirá:

Escenario (Priv. De Aldama No. 4506 Col. Arquitectos)

Referencia: A un costado de la iglesia San José de la Monta

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Taller de danza aérea y calentamiento pasivo en Danzarena


El cuerpo descubre nuevas posibilidades cuando se atreve a abandonar el suelo.

En Danzarena, el taller de danza aérea se convierte en un espacio de exploración, donde el movimiento, la suspensión y la gravedad nos invitan a descubrir otras formas de habitar el cuerpo y relacionarnos con el espacio.

A través del trabajo en telas y de ejercicios de calentamiento pasivo, exploramos la movilidad, la flexibilidad y la conciencia corporal, reconociendo los límites y las posibilidades de cada participante. El calentamiento pasivo se integra como un recurso complementario de preparación corporal, acompañado de una activación progresiva antes del trabajo aéreo.

Más allá de la técnica, este encuentro propone una experiencia de confianza, sensibilidad y escucha. Un diálogo entre la fuerza y la ligereza, entre el cuerpo que sostiene y el que se permite soltar.

Danzarena es también un territorio para experimentar, aprender y descubrir que el cuerpo tiene muchas maneras de danzar.


Laboratorio Somático Escénico


Maestra Laura Ríos | Chihuahua, diciembre de 2014

En diciembre de 2014, Danzarena abrió un espacio para detenernos y volver la mirada hacia el cuerpo desde adentro. El Laboratorio Somático Escénico, impartido por la maestra Laura Ríos, fue un encuentro para investigar el movimiento desde la percepción, la escucha y la experiencia sensible.

Durante el laboratorio exploramos el cuerpo no solamente como instrumento para la danza, sino como un territorio que guarda memoria, sensaciones, impulsos y maneras particulares de relacionarse con el espacio y con los otros.

La práctica somática nos permitió entrar en otros estados de atención: respirar, reconocer el peso, escuchar los apoyos, percibir aquello que sucede antes de que aparezca el movimiento y permitir que desde ahí emergiera material para la creación escénica.

Mirar este proceso desde la distancia nos recuerda que la historia de Danzarena también se ha construido así: investigando, preguntando, compartiendo saberes y entendiendo que cada experiencia que atraviesa el cuerpo deja una huella en nuestra manera de crear y de estar en escena.

Chihuahua, diciembre de 2014.



















"Al Filo" Cynthia Aguirre



AL FILO

Al Filo es un solo que transita por los territorios más íntimos de la emoción, la memoria y la realidad de su creadora e intérprete, Cynthia Aguirre, coreógrafa y bailarina de Danzarena.

La obra coloca al cuerpo en el límite: entre lo que permanece y lo que necesita romperse, entre la contención y el desbordamiento, entre aquello que se muestra y lo que durante mucho tiempo ha permanecido oculto. Desde ese borde aparecen las fracturas, las contradicciones, los deseos y las pequeñas violencias que también construyen nuestra historia.

Coreográficamente, Al Filo marca un momento de transformación en el lenguaje creador de Cynthia Aguirre, después de un par de años de acercamiento y trabajo con el universo escénico de la dramaturga española Angélica Liddell. A partir de esta experiencia, el cuerpo deja de perseguir únicamente la forma y la belleza del movimiento para convertirse en materia expuesta: palabra, herida, memoria, presencia y verdad.

La danza se vuelve entonces una manera de decir aquello que no encuentra otra forma de ser nombrado. El cuerpo no representa: atraviesa. No pretende esconder sus fisuras: las habita.

Al Filo es permanecer justo ahí, en ese borde donde algo termina y algo todavía no comienza. Es mirar hacia el vacío, reconocer las cicatrices y permitir que el cuerpo hable antes que las palabras. Porque quizá danzar sea también eso: acercarse al abismo, sostener la mirada y descubrir que, aun al filo, seguimos vivos.




NOTA PERIODISTICA 
Comunidad7
Danzarena AC crea un espectáculo vivo y en constante evolución para denunciar la pasividad de la sociedad frente a las injusticias
[Img #43127]El colectivo Danzarena AC presentó el jueves 19 de junio el espectáculo “Al filo…” con el majestuoso hall del Centro Cultural Universitario Quinta Gameros como escenario.

Una coreografía en la que la bailarina y directora de Danzarena AC, Cynthia Aguirre,expresa a través de la danza un grito de denuncia social, con el que critica muchos de los conceptos que encadenan al ser humano a las convenciones sociales, que apaga gritos y acalla conciencias.

La danza como herramienta, como arma que fluye alrededor de una puesta en escena en la que los objetos con los que cubrimos nuestros cuerpos y nuestras mentes –vestidos, banderas- cobran protagonismo.

Cynthia Aguirre va más allá de las limitaciones que la danza clásica le pueda presentar, por lo que explora su cuerpo a la búsqueda de nuevas plasticidades, nuevos retos expresivos para una bailarina con sólidos cimientos en la danza clásica y contemporánea.

De ese modo, como la propia artista reconoce, este trabajo es la expresión de las cosas que la mueven, que la hacen sentir, para con ellas hacer un todo a través de la expresión corporal, incorporándolo a la coreografía.

En su puesta en escena realiza toda una declaración de intenciones al mostrar al público una cartulina en la que se puede leer “Yo no quiero hijas obedientes porque de personas obedientes esta hecho el reino de los cielos y yo no quiero  reinos ni reyes en el cielo”.

A través del hilo conductor de la obediencia debida a tantas personas, organismos, símbolos, la artista se cuestiona como esa obediencia se arraiga en los problemas que azotan a la sociedad actual, las leyes, los gobiernos, las injusticias, que van creando una sociedad en la que nadie se cuestiona nada, limitándose a obedecer.

La danza con la bandera, llena de simbolismo, expresa la sumisión a los símbolos a través de la que los poderosos ejercen su control sobre el pueblo, apelando al respeto de esos signos en los que se fundamenta el país, pero que ellos mismos prostituye, retuercen y usan a su conveniencia para asegurarse la sumisión final en nombre de la patria. Todo se vende, el silencio, el grito, la patria, todo.

Enlaza de ese modo con los vestidos, que se convierten en una segunda piel, que distingue al rico del pobre, al soldado del político, de cómo la indumentaria marca el trato que una persona recibe cada día, todos adoramos al bien vestido y execramos al humilde.

Los cambios de vestido, como cambios de piel, de apariencia, de discurso, ante la mirada de la gente, a la que cegamos con la ilusión de la tela, evitando mostrarnos tal cual somos, ocultando a los ojos de los demás nuestra verdadera esencia.

Una excelente selección musical acompaña la puesta en escena, con temas diferentes para cada bloque, a través de la cual Cynthia Aguirre expresa por medio de la danza contemporánea toda su esencia clásica, mostrando una gran fuerza, tanto física como expresiva, que sobrepasa los límites de la danza, incursionando entre el teatro, el performance, sin dejar de lado el alma de bailarina de Aguirre, que llena la escena en todo momento.

La artista usa una pantalla para proyectar un video en el que construye una casa de papel, al tiempo que lo hace frente al público de manera simultánea, hasta que finalmente la casa del video arde, ante la mirada de la bailarina, donde se hace patente la fragilidad de los sueños que construimos alrededor de nuestras familias y la facilidad con la que las llamas pueden convertir nuestras vidas en humo.

Cierra el espectáculo la constatación de que todos somos testigos de todas estas cosas, cómplices de callar lo que nuestros ojos ven, para lo que los plasma a través de la fotografía que proyecta en la pantalla diferentes ojos, espejos de un alma en descomposición que silencia lo que vemos cada día.

Danzarena y Cynthia Aguirre demuestran una vez más el tremendo poder del arte para despertar conciencias.

Como se puede se consciente del hecho artístico y al mismo tiempo vivir pisando la realidad, fluyendo con la danza hacia la denuncia social, la concienciación necesaria para que el arte se convierta en la conciencia viva de una sociedad enferma.







Cuerpo Mutante en Territorio Invisible


Cuerpo Mutante en Territorio Invisible nace de la necesidad de sacar el cuerpo del espacio escénico convencional y llevarlo hacia lugares que contienen memoria, huellas y rastros de otras presencias.

Salimos a realizar acciones desde la relación cuerpo–espacio–objeto, permitiendo que la arquitectura, los materiales encontrados, las texturas y el abandono del lugar provocaran nuevas posibilidades de movimiento. El espacio deja de ser solamente un fondo para convertirse en parte activa de la creación.

Los cuerpos entran, recorren, se acumulan, se sostienen, desaparecen y vuelven a aparecer. Se construyen juegos coreográficos de intervención donde cada objeto modifica la acción y cada rincón propone una manera distinta de habitarlo. El cuerpo se vuelve mutante porque necesita transformarse para dialogar con aquello que encuentra.

La fotografía queda como testimonio de una acción efímera: cuerpos vivos ocupando un territorio cargado de memoria, creando nuevas imágenes sobre las huellas de lo que alguna vez sucedió ahí.

Intervenir es también escuchar. Entrar en un espacio y preguntarnos qué permanece en sus muros, qué historias todavía lo habitan y qué sucede cuando el cuerpo contemporáneo se encuentra con la memoria del lugar.

Lugar: N.C.G., Chihuahua, México/ Mayo de 2013











Cuerpo Mutante en Territorio Invisible — Segunda parte


La danza también ha construido límites sobre el cuerpo: ha determinado formas, técnicas y lenguajes para decirnos cómo movernos, cómo ocupar el espacio e incluso cómo ser mirados. Cuerpo Mutante en Territorio Invisible nace de mi necesidad de atravesar esos límites y preguntarme qué otros discursos puede producir un cuerpo cuando se desplaza fuera de las convenciones de la escena.

En esta búsqueda, la fotografía se convierte en parte del proceso creador. Registro las acciones, las arrojo a las redes sociales y espero. Las imágenes comienzan a tener otra vida. Regresan convertidas en palabras, interpretaciones, preguntas y discursos de quienes las observan. Esas respuestas hacen visibles algunas de las lógicas, prejuicios, deseos y maneras de mirar que atraviesan a nuestra sociedad.

Entonces aparece un nuevo territorio: el territorio invisible de las redes sociales.

La obra deja de suceder solamente en el espacio físico. Viaja por el mundo cibernético, se fragmenta, se comparte y se transforma con la mirada de otros. El espectador ya no está sentado frente al escenario: observa desde una pantalla, comenta, interpreta, cuestiona y, sin saberlo, comienza también a intervenir en el proceso.

Cuerpo Mutante en Territorio Invisible es una obra en construcción permanente. Se acompaña de un registro fotográfico que habita las redes, el blog y todas aquellas plataformas capaces de darle otra existencia. Cada fotografía es memoria, pero también detonante; cada reacción es información; cada lectura puede abrir una nueva ruta.

El registro deja entonces de ser únicamente testimonio de lo sucedido para convertirse en materia coreográfica.

El cuerpo interviene el espacio.
La fotografía captura el cuerpo.
La imagen entra en la red.
La mirada del otro la transforma.
Y aquello que regresa vuelve nuevamente al cuerpo.

Así, la obra se alimenta de un ciclo continuo entre cuerpo, territorio, imagen y mirada, permitiendo que lo invisible —aquello que pensamos, interpretamos y proyectamos sobre los otros— termine también por decidir los caminos de la creación coreográfica.
















http://youtu.be/TU_1tvkBTMw

Mejor Desnudos


Mejor desnudos es una intervención escénica que sucede en el instante. Una pieza que no está completamente escrita porque se construye con la presencia, las miradas y las reacciones del público.

Cada encuentro modifica la obra. El espectador deja de ser únicamente quien observa para convertirse en parte de aquello que acontece; su reacción transforma el cuerpo, el espacio y el rumbo de la experiencia. Aquí, lo inesperado también es materia de creación.

Danzarena participa en Mejor desnudos dentro del Festival Reposiciones, en el Teatro El Milagro de la Ciudad de México, habitando una experiencia donde la escena se vuelve presente: frágil, provocadora, humana y profundamente viva.

Porque hay obras que se representan y otras que, simplemente, suceden.

Haz el texto más breve y directoAclara el papel del públicoDale un tono más poético


http://youtu.be/TU_1tvkBTMw