Fernando Pessoa
Danzar entre los secretos que habitan el ritual de la vida y de la muerte. Volver a lo primitivo, a lo sacrificial, a esa extraña belleza que significa estar vivos, pero también al infortunio, la pérdida y la inevitable conciencia de nuestra propia finitud.
Los cuerpos se convierten en territorio y herramienta para explorar el misterio y la magia que atraviesan los textos de Fernando Pessoa: sus fantasmas, sus ausencias, sus recuerdos apretados contra el pecho; contra el suyo, contra el nuestro, contra el de todos aquellos que vivimos sostenidos por la pasión de lo impredecible, lo inconmensurable y lo impostergable.
El cuerpo se entrega, se conjuga, se enamora del pasado y se precipita hacia el porvenir. Danza sin restricciones, buscando esa ruta invisible que parece extenderse de la tierra al cielo y preguntándose qué existe a la mitad del camino: ¿nuestro purgatorio?, ¿nuestro limbo?, ¿el lugar donde permanecen las cosas que todavía no hemos podido nombrar?
A partir del universo poético de Fernando Pessoa, la obra construye una dramaturgia del cuerpo que abre puertas hacia los suspiros de la vida y escucha, al mismo tiempo, los murmullos de la muerte.
Y entonces quedan las preguntas.
¿Qué parte de nosotros muere mientras seguimos vivos?
¿Qué permanece cuando el cuerpo desaparece?
¿A dónde van nuestros recuerdos, nuestros deseos, nuestros fantasmas?
Quizá danzamos precisamente por eso: para atravesar por un instante el misterio, tocar aquello que no comprendemos y regresar al cuerpo sabiendo que, entre la tierra y el cielo, somos apenas un instante que danza.











































